

Perspectivas del CEO: Pila de confianza de la IA: la capa de inteligencia
En mi último artículo mencioné la pila de confianza de la IA, una forma de pensar sobre cómo la inteligencia artificial debe funcionar en entornos profesionales donde son importantes la confianza, la supervisión y la rendición de cuentas.
La pila de confianza de la IA comienza en su base: la inteligencia.
Los recientes avances en los modelos de IA han ampliado drásticamente lo que el software puede hacer. Ahora, los sistemas pueden leer e interpretar documentos, analizar conjuntos de datos complejos, generar análisis y dar sentido a volúmenes grandes de datos de formas que, hace tan solo unos años, hubieran resultado inverosímiles.
Para los profesionales que trabajan en campos como la auditoría, la contabilidad, los impuestos o el cumplimiento, estas capacidades son significativas. Las tareas que antes llevaban horas de trabajo manual pueden contar cada vez más con la ayuda de la IA o, en algunos casos, que sean los sistemas de IA los que las realicen. Esto no es una exageración, sino algo que ya está pasando.
Si bien, aunque estos avances son reseñables, es importante reconocer algo sobre la capa de inteligencia de la IA: es solo el comienzo de la transformación.
El avance de la capa de inteligencia
La ola actual de IA generativa ha venido dada por el rápido progreso de los modelos fundacionales. Los modelos de lenguaje de gran tamaño pueden interpretar lenguaje natural, resumir documentos, generar análisis y responder a preguntas complejas. Otros modelos pueden extraer información de imágenes, detectar patrones en datos financieros o identificar anomalías en grandes conjuntos de datos.
Juntas, estas capacidades representan un gran cambio en la forma en la que el software interactúa con la información. Por primera vez, las máquinas pueden gestionar datos no estructurados, como texto, documentos, correos electrónicos o informes financieros, de formas que anteriormente requerían interpretación humana. Ese es el motivo de que este momento de la IA sea tan relevante. Permite al software ofrecer formas de trabajo que históricamente eran difíciles de automatizar.
Por qué la inteligencia por sí sola no es suficiente
Porque en los servicios profesionales, contar solo con la inteligencia no proporciona resultados de confianza.
Planteémonos cómo se lleva a cabo en realidad el trabajo profesional. Hay muchos procesos buenos cuya existencia está más que justificada. El trabajo que producen los profesionales debe, en última instancia, ser de la confianza de los clientes, los organismos reguladores y los mercados. Eso significa que los resultados deben poder explicarse, documentarse, revisarse y auditarse.
Un modelo inteligente que genera una respuesta no es suficiente en sí mismo. Los profesionales necesitan comprender cómo se llega a las conclusiones, revisar la evidencia de respaldo y documentar las decisiones que se realizan a lo largo del proceso. En este punto es cuando el resto de la pila de confianza de la IA es crucial.
La inteligencia se está convirtiendo en una capacidad de plataforma
Hay otra característica importante de la capa de inteligencia que merece la pena comprender, y que es su rápida evolución y su accesibilidad cada vez más amplia. Las organizaciones ahora pueden acceder a potentes modelos de IA a través de las API y las plataformas en la nube. Con frecuencia se lanzan nuevos modelos y el ritmo de mejora sigue siendo extraordinario.
En términos prácticos, esto quiere decir que la capa de inteligencia se está convirtiendo cada vez más en una capacidad compartida en todo el ecosistema tecnológico. Muchas empresas pueden acceder a los mismos modelos. Numerosas herramientas pueden incorporar capacidades de IA similares. Esto significa que la diferenciación a largo plazo en el software profesional es poco probable que venga de los propios modelos. Más bien dependerá de cómo la inteligencia se integre en los flujos de trabajo profesionales.
La inteligencia necesita un entorno operativo
Para que la IA ofrezca un soporte significativo al trabajo profesional debe operar dentro de un entorno que proporcione flujos de trabajo estructurados y contexto profesional, además de gobernanza y supervisión.
Sin estas capas, la IA puede producir resultados útiles, pero tendrá dificultad para integrarse en los procesos reales en los que confían los profesionales. Con ellas, la inteligencia puede ser mucho más poderosa.
La IA, en lugar de solo responder a preguntas, puede ayudar a avanzar con el trabajo a lo largo de todo un encargo al identificar riesgos durante la planificación, analizar evidencia durante la ejecución, ayudar con la documentación o detectar problemas para su revisión por parte de los profesionales. En este entorno, la inteligencia no trabaja en paralelo con el flujo de trabajo, sino que está incorporada dentro de él.
La base de la pila
Este es el motivo de que la capa de inteligencia sea la base de la pila de confianza de la IA. Sin modelos potentes, muchas de las nuevas capacidades que vemos hoy no existirían, pero la inteligencia por sí sola no crea resultados profesionales de confianza.
Debe estar respaldada por las capas anteriores: los flujos de trabajo donde tiene lugar el trabajo profesional, el contexto que informa del juicio profesional y las estructuras de gobernanza que garantizan la rendición de cuentas. De manera conjunta, estos elementos forman el sistema en el que una IA de confianza puede operar.
Qué viene a continuación
En mi próximo artículo exploraré otro giro importante que tiene lugar con los avances de la capa de inteligencia: la transición de asistentes de IA a agentes de IA.
Los asistentes ayudan a los profesionales a realizar tareas individuales. Los agentes van más allá, pues actúan en los flujos de trabajo y avanzan con el trabajo a través de procesos complejos.
Dicha transición tiene importantes implicaciones en lo que respecta a la evolución de las plataformas de software profesionales, y plantea nuevas incógnitas sobre cómo la inteligencia interactúa con los flujos de trabajo en los que se desarrolla realmente el trabajo profesional. En este punto es donde comienza la siguiente capa de la pila de confianza de la IA.





